lunes, 15 de febrero de 2016

EL REPUBLICANO LIBERAL II: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿DEMOCRACIA O TIRANÍA?, PIDO...

Aunque la teoría puede prestarse para lucubraciones alrededor del dilema que se establece entre democracia y tiranía, a decir de las realidades que agobian al país político, Venezuela ha sucumbido por una dictadura. Aunque suene difícil de creer, las realidades hablan por si mismas. Léalo en este nueva entrega de PIDO LA PALABRA.



EL REPUBLICANO LIBERAL II: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿DEMOCRACIA O TIRANÍA?, PIDO...: La enmascarada pretensión del régimen por seguir enredando al país con determinaciones que violentan el Estado democrático y social de De...

lunes, 8 de febrero de 2016

EL REPUBLICANO LIBERAL II: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, VIVIR EN PASADO, PIDO LA PAL...

Posiblemente, en tiempos pasados, fue cierto que una mentira repetida cien veces, se convertía en una verdad (de medio pelo) Hoy, las realidades son otras. Es difícil aceptar de lo cual se tiene sospechas de su vacuidad. Aunque en política, se practica la insistencia. La tiranía, por ejemplo, se apoya en la reiteración de mentiras. La demagogia se sirve de tan perversa tendencia. Por eso, toda dictadura presume que “vivir en pasado”, es garantía para seguir usurpando libertades y violentando derechos humanos. Léalo en esta entrega de PIDO LA PALABRA.



EL REPUBLICANO LIBERAL II: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, VIVIR EN PASADO, PIDO LA PAL...: El régimen se ha empeñado en retrotraer la historia de Venezuela a momentos superados para mantener sujeto el país a condiciones extremas...

martes, 13 de octubre de 2015

EL REPUBLICANO LIBERAL: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿ATRAPADO SIN SALIDA?

EL REPUBLICANO LIBERAL: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿ATRAPADO SIN SALIDA?: El régimen se ha excusado de sus groseras equivocaciones apelando a manidos argumentos que le han resultado contraproducentes a sus prete...

lunes, 25 de mayo de 2015

EL REPUBLICANO LIBERAL: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, AUTONOMÍA UNIVERSITARIA: TER...

EL REPUBLICANO LIBERAL: ANTONIO JOSÉ MONAGAS, AUTONOMÍA UNIVERSITARIA: TER...: Deberá reconocerse que el proyecto revolucionario endilgado a través de engañosas, ofertas propias del más rancio populismo, le quedaron ...

miércoles, 5 de junio de 2013


El llamado del Amor


Cierto día llegó un erudito quien fue enviado a la Tierra para impregnar cada  rincón con amor, paz y alegría.

El Amor era tan Feliz, que le pidió a la Paz que se casara con él y trabajaran juntos por la unión de la humanidad.

Sin pensarlo, la Paz llamó a su compañera Rectitud que salió corriendo a llevar la buena nueva a todas sus compañeras.

El día del casamiento salió la Verdad y la Fe a buscar alojamiento porque la fiesta sería hasta el amanecer.

Se dice que todos fueron felices y aún están esperando que todos nosotros abramos la puerta para que pernocten en nuestra conciencia.

Nunca es tarde para reflexionar. Permitamos la visita de estos generosos amigos que nos harán felices como gaviotas en altamar.




Elizabeth Rondón

jueves, 22 de marzo de 2012

El difícil ejercicio de la ciudadanía

La ciudadanía no es otra cosa que el ser humano comunitario. Es el aprendizaje de la convivencia en función del respeto a los demás y a partir de nuestras obligaciones, tanto las de tipo moral como legales. Es el Estado de derecho y con plena vigencia de los derechos humanos. Desde un punto de vista estrictamente formal y declarativo la ciudadanía no sería difícil de representar y ejercer. En nuestro país no es el caso, aunque la ciudadanía está en la Constitución y en las leyes, en donde derechos y obligaciones, en su mayoría, ni se ejercen ni se cumplen, tanto por parte del Estado como del propio “ciudadano”.

Tiende a prevalecer en el ciudadano la anticultura del “hacer lo que me da la gana” y en los poderes públicos es frecuente la arbitrariedad y discrecionalidad del funcionario, la microfísica del poder como diría Foucault. Desde el presidente de la república hasta el último funcionario la conducta habitual es la del abuso y el atropello y, como reacción, el ciudadano- víctima a su vez se convierte en victimario, con una conducta habitualmente egoísta y anticívica.

En el país tenemos democracia pero escasean las conductas democráticas, tanto en el ámbito público como privado. Como diría Simón Rodríguez, tenemos república pero sin repúblicos. En términos educativos no hemos sido muy exitosos en crear ciudadanía, ni desde la familia, ni desde la escuela y la comunidad. En todos estos ambientes tiende a prevalecer el mal ejemplo y la “mala educación” expresada en conductas frecuentes de irresponsabilidad e insolidaridad.

A nivel declarativo y en la retórica formal, la Constitución y las leyes proyectan un ideal de sociedad casi perfecto, de muy pocos deberes y muchos derechos y se nos habla abundantemente de una democracia protagónica y participativa, en donde el “pueblo” lo es todo. En la práctica no es así, porque seguimos siendo una sociedad profundamente desequilibrada y oprimida, con altos niveles de marginalidad social y cultural. Realmente lo que predomina es una minoría que, más que una élite meritocrática, son grupos de logreros y oportunistas que usualmente utilizan la vía política para acceder al poder y a la riqueza. Las garantías legales son casi inexistentes y el “fuero privado” se irrespeta todos los días.

No hay nada más inerme que nuestra ciudadanía, acosada por la violencia y la inseguridad generalizada, así como por la indefensión legal, a menos que formemos parte de esa minoría privilegiada en donde las “relaciones” y las “posiciones” les permitan usufructuar la seguridad y la impunidad.

Angel Lombardi (Tomado de Noticiero Digital, 21 Marzo, 2012)

lunes, 15 de febrero de 2010

Valores Ciudadanos


Más allá de la educación formal de cada quien, la formación de ciudadano se sustenta en los valores que se aprenden en el hogar. Y no importa si se trata de un hogar ‘incompleto’ por la ausencia de uno o de ambos cónyuges... No importa si es un hogar pobrísimo enclavado dentro de una favela brasileña o en un peligrosísimo barrio caraqueño... Esas carencias son ‘características’ que aportan un ingrediente de dificultad, mas no un eximente del valor.

Tampoco importa la religiosidad o la laicidad de los que integran ese hogar, porque lo que prevalece en los niños y los convierte en ciudadanos, son los valores, ésos que se aprehenden desde el seno de un hogar, cualquiera que sea su estructura o su sino. Cuando los valores son práctica diaria en el entorno de los niños, casi con seguridad surgirán en él las conductas que apreciamos como ‘ciudadanía’; vale decir, el comportamiento de las personas cuando está delimitado por ciertas normas fundamentales, como la urbanidad y las buenas costumbres de aprobación social.

Pero los valores no vienen impresos en el código genético de la humanidad. Ellos son el resultado de un aprendizaje, de un proceso de socialización que se debe poner en práctica en la primera escuela del niño: en el hogar. Así, la receta para una ciudadanía activa y comprometida es: H+VxE (Hogar más valores, multiplicados por el ejemplo), una fórmula que debería ser elemento fundamental para ejercer cualquier cargo en la administración pública.

Los valores que se internalizan en la niñez son determinantes en las actitudes políticas de los adultos. Las actitudes que los ciudadanos toman en el ejercicio político se manifiestan en tres tipos de respuestas: Las respuestas afectivas, basadas en los sentimientos que los hacen los reaccionar para asumir una actitud en una situación determinada. Las respuestas cognitivas, sustentadas en las creencias y valores que el personaje público tiene como referencia en su vida, como las actitudes que se originan a partir de las creencias sobre sí mismos y el mundo que les rodea. Y las respuestas conductuales, que tienen una dimensión más filosófica, en esencia de filosofía política, que determinan el enfoque y su comportamiento ante una situación.

Para que los ciudadanos puedan vivir en sociedad es necesario que todos, en especial los políticos demócratas comprometidos con la reconstrucción institucional de Venezuela, respeten las normas de convivencia, esas que nos permiten construir un universo participado con las personas que nos rodean. Me refiero a las normas que se construyen desde una cultura compartida y que aunque varíen de unos lugares a otros, se trata de normas que se desprenden de los valores de la comunidad.

Muchas de las normas morales que deben seguir los líderes políticos en su vida pública y en la cotidianeidad de su vida privada tienen que estar basadas en valores; valores que a su vez son importantes y altamente estimados por los ciudadanos. Las normas, la ética y la educación de los que se lanzan a la arena política pública, dicen mucho acerca de las actitudes que tomarán, y cómo esas actitudes o comportamientos públicos responden a unas normas de conducta que están guiadas por valores.

Ser solidario o egoísta, defender la igualdad o discriminar a otras personas, ser tolerante o intolerante, respetar o irrespetar a los demás, son valores y anti valores que determinan las normas de conducta que esos líderes políticos seguirán en cualquier situación. Por eso, la conducta moral del líder (y consecuencialmente, su propuesta política) dependen de sus valores ciudadanos, de tal forma que valores ciudadanos y normas de comportamiento social están estrechamente relacionados a la conducta futura del líder.

Por ello la sociedad implanta en las personas valores comunes, y el hecho de compartirlos es beneficioso para la convivencia del grupo. Los valores no sólo determinan las normas morales que rigen nuestro comportamiento, sino que las normas jurídicas que predominan en una sociedad también están influidas por los valores dominantes en esa cultura. La reconstrucción democrática de Venezuela exige a sus líderes proyectos de futuro que se sustenten en valores ciudadanos, y en las actuales circunstancias, la demostración pública y fehaciente de que ellos, los que pretenden liderar los destinos del país, poseen perfectamente imbricados en sus comportamientos y en sus patrones morales, valores ciudadanos que avalan sus ofertas políticas.

Andrés Simón Moreno Arreche

jueves, 10 de diciembre de 2009

Periodismo Ciudadano a la vanguardia
Hoy día, deberá reconocerse que el modo de producir noticias ha cambiado. Ahora las historias son narradas y apreciadas por los propios ciudadanos lo cual infunde razones para validar responsabilidades sociales y políticas que destacan valiosas oportunidades para informar sobre hechos trascendentes que son de completa utilidad de las comunidades. Es el motivo que animó a que la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y el Centro de Formación de Liderazgo para la Paz y el Desarrollo Social (CeFormaLíder), decidieran preparar periodistas ciudadanos. Para ello, diseñaron distintos módulos cuyo resultado son nuevos reporteros sociales que recorren las calles del país. Su tercera promoción ya está al servicio de la información y de la comunicación democrática. Éxitos a todo ese talento humano convertido en periodistas ciudadanos.

martes, 1 de diciembre de 2009

En política también puede hablarse de CIUDADANÍA

Ciudadanía no es sólo un terreno que puede ser abonado desde la educación familiar. También por la política pues es el resultado de advertir comportamientos con la vehemencia necesaria para plantear nuevos horizontes. Desde este punto de vista, el concepto de ciudadanía puede revisarse desde las ciencias políticas. O igualmente, en un escenario donde la política sea inspiración de propuestas que toquen al hombre. Con esta inquietud, pudiera abrirse una discusión que aluda a supuestas vías a través de las cuales pudiera llegarse al camino de la ciudadanía política. Ello, indiscutiblemente, sería una realidad de considerable importancia puesto que en la política se dirime toda pretensión del hombre en función de su rol social y de sus necesidades económicas, culturales y hasta éticas. De forma que resultaría interesante, observar las perspectivas que pudieran considerarse a los fines de abrir senderos por los cuales pueden allanarse espacios de ciudadanía política. Este asunto no está lejos de realidades que a diario son consideradas por cuanto la política es también susceptible de ser aprovechada en aras de canalizar actitudes que impulsen una práctica social mejor entendida y mucho más atendida.

lunes, 30 de noviembre de 2009

INTERNET consolida valores de Ciudadanía

A decir por las tendencias propugnadas por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la Internet puede constituirse en un valioso medio para promover mecanismos que induzcan valores ciudadanos. Aparte de los contenidos que han utilizado la web como recurso de difusión y promoción,igualmente es posible que coadyuve a asentir valores que igualmente divulguen la importancia de seguir conductas que se correspondan con acciones propias de quienes buscan exaltar y exhortar razones de ética pública y moralidad ciudadana.